fbpx

El estado actual del Teletrabajo en España el 2020 con el Coronavirus

estado del teletrabajo en España para el 2020
El teletrabajo en España ha pasado por muchas etapas y este 2020 ha vuelto a la palestra. Hay variadas cifras que dan cuentan de la cantidad de personas y/o empresas que ejecutan el teletrabajo. Además, existen diferentes visiones de acuerdo con el marco normativo que rige en el país.
Yendo a las cifras, según lo recogido por La Voz de Galicia, un 7,5 % de los ocupados hicieron teletrabajo el año 2018. Concretamente, 1,44 millones afirman haber trabajado desde casa al menos ocasionalmente. Esto según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).
No obstante, España está muy bajo de la media de los países europeos. En Europa, el porcentaje de teletrabajadores se eleva hasta el 17 %. La cifra viene de un estudio elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Eurofound.
Como sabemos, los países escandinavos son los líderes en trabajo remoto: Dinamarca, con un 37 % de sus trabajadores desempeñando sus tareas laborales desde casa al menos ocasionalmente. Suecia, con un 33 %; y Holanda, con un 30 %. Pero le siguen de cerca Reino Unido (26 %) o Francia (25 %).
Ante este escenario, en el blog de GeoVictoria queremos explorar porque ha costado el despegue del Teletrabajo en España este 2020. A continuación, abordaremos las razones que lo frenan y también, los motivos que podría aumentar su implementación.

Cultura laboral y presentismo: factores que ralentizan el Teletrabajo en España para 2020

Muchos factores ralentizan el Teletrabajo en España. Para expertos, hay muchas razones. Según José Varela, responsable de digitalización en el trabajo de UGT, el tejido productivo del país vinculado al turismo, servicio y actividades inmobiliarias, anclan al trabajador a su centro de trabajo.
No obstante, el principal factor – arguye él – es la cultura laboral del país. Un estudio de Deep View destaca la mala percepción que tienen los trabajadores españoles del teletrabajo. Por ejemplo, otorgándose el derecho a cambio de prolongar la jornada laboral o incrementar la disponibilidad horaria.
También se destaca una prevalencia de microempresas y “empresarios con conocimiento de su área, pero poco formados en recursos humanos”, afirma la profesora Eva Rimbau. Ello porque en España, los mandos medios y directivos sienten la necesidad de realizar un control al trabajador.
Para evitarlo, Natalia March, directora de Operaciones de Lee Hecht Harrison Spain, asevera que debemos cambiar nuestra cultura laboral. “Hay que poner en valor el trabajo por objetivos y confiar en el trabajador, independientemente del tamaño de la empresa. Existe la falsa creencia de que un empleado que trabaja desde casa es menos productivo”, dijo a ABC.
Por último, entendidos en el tema los factores como el presentismo (fruto de la misma cultura laboral) desacelera el Teletrabajo. Como lo prueba el estudio de Randstad, “el 68,6% de los empleados españoles quiere teletrabajar, pero no puede porque su empresa no lo permite”. Ello, en su mayoría, por la poca confianza en la productividad de los empleados por parte de empresas.

Marco legal confuso: actualizado el 2019

El Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo de 2002, comenzó los cimientos de un marco legal para establecer el teletrabajo.
10 años después, con la ley 3/2012 del 6 de julio de ese año, se realizó una nueva reforma al Estatutos de los Trabajadores. Allí se modificó el artículo 13 del Texto, para regular el trabajo a distancia. Esto con la finalidad de favorecer la flexibilidad de las empresas en la organización del trabajo, incrementar las oportunidades de empleo y optimizar la relación entre tiempo de trabajo y vida personal y familiar.
Para expertos, esta reforma fue confusa. Según Aránzazu de las Heras, presidenta de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), declaró a diario ABC, que el reglamento era “bastante impreciso e insuficiente”. Ello porque no regulaba lo básico como, los gastos de domicilio por hacerla. También el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales.
Pero ello, se reformó con el Real Decreto 6/2019 del 1 de marzo del año pasado. Esta normativa impulsó medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato entre mujeres y hombres en el empleo. En él, se recogió la figura del Teletrabajo como fórmula de conciliación.
El nuevo artículo 34.8 señala:

“Las personas trabajadoras tienen derecho a solicitar las adaptaciones de la duración y distribución de la jornada de trabajo, en la ordenación del tiempo de trabajo y en la forma de prestación, incluida la prestación de su trabajo a distancia”.

Las adaptaciones en la jornada laboral, debe ser en relación con las necesidades de la persona trabajadora y organizativas o productivas de la empresa. Si el o la trabajadora tiene hijos o hijas, ellos tienen derecho a efectuar la solicitud hasta que sus hijos cumplan doce años.
En resumen, es un derecho solicitar el teletrabajo por parte del trabajador en España.
Teletrabajo España

Crisis climática y coronavirus: impulsadores del teletrabajo en España 2020

Los factores que han obligado a las empresas españolas para integrar el teletrabajo han sido la crisis climática y la crisis económica. Trabajar al menos un día desde casa es una de las peticiones que la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios (Arohe).
La propuesta evidencia que el teletrabajo, la posibilidad de hacerlo como una medida básica de flexibilidad, avanza con lentitud. Ello, promulgado especialmente por el ahorro de electricidad y teléfono y el trabajador en transporte.
La expansión del coronavirus en el país ha sido otro factor. El pasado lunes 2 de marzo, se reportaron 120 las personas contagiadas en todo el país, según 20 Minutos. Aunque su propagación está siendo exponencial. La mayoría de los pacientes presentan sintomatología leve y el Ministerio de Sanidad mantiene el nivel 1 de alerta: escenario de contención.
De hecho, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad ha evaluado algunas medidas para capear el efecto. Ello va desde el cierre de los colegios y comercios hasta la implantación del teletrabajo. La idea es fomentar la reducción de la movilidad todo lo posible. También la cancelación de actos multitudinarios, afirmaron en La Vanguardia.
Empresas como Endesa o El Corte Inglés, han pedido a algunos de sus trabajadores que trabajen desde casa. Lo mismo ha hecho Twitter, que ha recomendado a todos sus empleados en el mundo que teletrabajen hasta nuevo aviso.
En este escenario: ¿deberíamos ser forzados a implementar el teletrabajo?, ¿o hacerlo en la medida en que podemos? ¡Conversemos! Cuéntanos que te parece aquí.

¡Cotice por Whatsapp aquí!